Twitter, la nueva plataforma social de la web 2.0 la está rompiendo en todo el mundo. Su efecto ya se deja ver en Chile y, hace más de dos meses, cobró una víctima que no se ha podido resistir a sus encantos: yo. Twittear o no twittear (ahora que debo estudiar): ése es mi dilema.
Soy fanático de Twitter. Hace más o menos tres mes que me registré en el sitio y ya llevo más de mil updates (tweets o respuestas a la pregunta principal what are you doing?). Aunque admito que tal confesión no me avergüenza ni preocupa, sí es posible que quien lea este comentario piense que tengo un problema. ¿Vicio? No sé. Yo al menos me escudo en el sólido argumento de que soy un comunicador y que Twitter me facilita bastante el concretar esa labor.
El sitio, creado por el lejano 2006, ya es todo un fenómeno dentro de la web 2.0 y se ha transformado en una plataforma básica para quien esté en el rubro de las comunicaciones (sin excluir a quien sea que quiera tener una cuenta y no sea del medio). Su popularidad la alcanzó cuando figuras públicas estadounidense (famosillos de la farándula, por utilizar una expresión más acorde) entraron a la twitósfera y comenzaron a enviar mensajes de su vida al mundo entero. Los casos que siempre se citan son los de Oprah (@oprah), y Ashton Kutcher (@aplusk), quienes cuentan con millones de followers (seguidores) cada uno. Otro ejemplo emblemático lo constituye el actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama (@barackobama), quien “twiteaba” sus actividades diarias mientras duró su campaña (ahora no lo hace él, sino sus redactores, pero mantiene la misma cuenta que utilizó el año pasado).
Desde que Twitter llegó a Chile (eufemismo en reemplazo de “desde que Twitter se hizo popular en Chile”, porque obviamente desde que está en la red, está en todo el mundo) también ha seducido a políticos y a personajes de la farándula nacional. Sebastián Piñera y Marco Enríquez-Ominami tienen sus cuentas dentro del sitio y “pelean” por quien tiene más seguidores (hasta ahora, el abanderado de RN tiene la ventaja). Soledad Onetto, Nicolás López, Blanca Lewin, y muchos más cuentan con su avatar propio y dejan ver públicamente qué hacen, o simplemente comunican que tienen hambre o comentan el día. Y no es que, vanidosamente, quiera formar parte de un grupo famoso o seguir el ejemplo de los populares, pero de algún modo uno se siente más cercano a ese tipo de personas, antes asequibles sólo por la prensa.
De hecho, esa es la gracia de todo el asunto. Twitter, a diferencia de Messenger y Facebook (otro grande de las redes sociales que se ha visto en problemas gracias al “pajarito celeste”) une al mundo, en el sentido más literal del término. Si bien esa es la gran característica de Internet en general, antes de Twitter no existía una plataforma que conectara a todos los usuarios de una manera transversal y democrática. Porque todos pueden seguir y ser seguidos. Cualquiera puede ponerse en contacto con Britney Spears si quiere, o hasta con
Yo lo utilizo para todo. Para comunicar el último podcast que grabé, para comentar lo que almorcé o incluso para mentir (como en la vida misma). Sigo a los escritores que me interesan, a los medios de comunicación que me agradan y a mis amigos y familiares, obviamente. El problema es que interactuar horas y horas, como me gusta hacer, se está transformando en un obstáculo para el semestre académico que recién comienza, y al momento de estudiar no puedo evitar preguntarme: ¿twittear o no twittear?

2 comentarios:
Como todo en la vida, está bien mientras lo hagas con moderación. El que nos distraigamos con twitter es bastante similar a distraernos con youtube, con la tele, hasta con el perro, porque a la hora de la verdad, la cosa es que te distraes de estudiar haciendo otra cosa.
... No sé, la verdad es que me hice una cuenta en twitter hace como tres días, pero, a pesar de que me guste andar publicando cualquier cosa que me salga de la cabeza, aún no le agarro bien el gustito. No soy capaz de imaginarme perdiendo media o dos horas, como lo hago con FB, porque ahí por lo menos hay jueguitos y cosas que satisfacen mi necesidad de multitaskear a cada rato.
Si te gusta tanto, vendeme la pomada y dime qué más tiene de interesante xD (y sigueme tambien :D)
Hola! :)
(ya apreté el botón "follow" en tu home de twitter, no te preocupes)
No quiero venderte la pomada, no me gusta la onda propaganda presidencial, pero sí te puedo contar lo que me pasó a mí.
Recibí muchos reclamos XD. De amigos de facebook, principalmente, q me decían q estaban cansados de que actualizara los estados a cada rato, y un par me dijo q me hiciera twitter. Yo no tenía idea de qué trataba, pero al darme cuenta q no contaba con todo lo que no le ponía atención de FB (juegos, tests, y aplicaciones varias) pensé que era lo que necesitaba. Y en cierta forma, lo reemplacé. Ahora ocupo más twitter, aunque mantengo FB, no creo que sean excluyentes, para nada!
Me gusta twitter porque es más simple, rápido, conciso. Los tweets van al grano, y si se quieren expandir agregan el link y listo! Además, es genial saber que en cualquier momento puedes ponerte en contacto con personas que por MSN o FB no podrías, sólo porque ellos tendrían que agregarte. En twitter tú tienes el control, tú decides a quien sigues o no. Para mí, eso es lo más atractivo.
Noticias, copuchas o trivialidades varias... comunicar desués de todo. I (L) Twitter.
(la estoy rayando heavy, lo sé XD)
Saludos!
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