El mismo viento que jugaba con las últimas hojas muertas era el que desordenaba su entrecana cabellera. Tosió, miró a su alrededor y se detuvo. Un enérgico sonido como de estática atravesó su garganta y de su boca salió disparada una abundante porción de sustancia verdosa. Restregó su manga contra sus labios, y siguió caminando.
El escritor y Twitter
Hace 1 semana


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